lunes, 21 de mayo de 2018

Mousse bicolor de fresas y queso


Ya queda poco tiempo para esta fruta tan rica y que tanto juego nos da en la cocina para realizar postres.
Pronto darán color a nuestro  frutero las cerezas, albaricoques, melocotones etc…





En esta ocasión esta receta surgió de la improvisación, con el fin de aprovechar unas fresas que ya se estaban poniendo mustias .
Normalmente de los reciclajes salen buenos resultados que nos descubren posibilidades diferentes e incluso pasan a formar parte de las recetas “ básicas”  y estas copas o vasitos serán sin duda ,  una de ellas.



Notas:

-Con estas cantidades me ha dado para tres copas como la de la fotografía y cinco vasitos de los del yogur.
-Igualmente podría hacerse tipo tarta, aunque para eso habría que aumentar la cantidad de agar-agar para que cuajara más.
-Para dejarla así en copas la textura me parece perfecta con la cantidad que le he puesto .
-El color de la mousse de fresas , si se desea acentúar más , se le puede poner una gotita de colorante rojo . En mi caso la dejé al natural.




Ingredientes :
250 g de fresas
500 ml de nata para postres
2 claras de huevo
10 cdas de azúcar
3 cdas colmadas de queso fresco
2 cdas colmadas de leche condensada
1 cda y media  de agar agar


Elaboración :
Trituramos las fresas hasta hacerlas puré y después lo colamos para que no queden semillas. Reservamos.
Batimos las claras a punto nieve con 4 cdas del azúcar y reservamos.
La mitad de la nata líquida la montamos con el resto del azúcar.
La otra mitad la ponemos a calentar en un cazo y en ella vertemos el agar agar, removiendo durante un minuto para que se disuelva. Apartamos y reservamos , dejando que se enfrie.
Cuando está frio , separamos la mitad de la nata y la mezclamos con el puré de fresas, más la mitad de las claras a nieve y la mitad de la nata montada.
Con movimientos envolventes lo integramos perfectamente.
Pasamos la mousse a copas o vasitos y si queremos que quede la crema en vertical, las guardamos en la nevera inclinándolas, apoyándolas sobre algo , con cuidado de asegurarlas bien. Dejamos que cuaje un poco, enseguida lo hará.





Mientras,  batimos leche condensada con queso fresco y como hicimos anteriormente, mezclamos las otras mitades reservadas , de la misma forma.
Cuando el contenido de las copas ya ha tomado consistencia, incorporamos la mousse de queso. Llevamos de nuevo a la nevera y dejamos que se enfríen bien.
Mejor hacerlo a la noche para el día siguiente.


Mirar qué textura tan deliciosa.

Nos ha encantado. Para repetir sin duda.